Esta noche, un numeroso grupo de jóvenes de nuestro pueblo se ha vuelto a congregar en torno a Jesús Sacramentado para adorar, cantar, orar y hacer silencio. Es un momento de paz y emoción en el que tenemos la oportunidad de ver como los jóvenes se unen, se hacen amigos, comparten momentos… y todo gracias al Amor de Dios.

En esta ocasión, hemos tenido el gozo de encontrarnos con el Señor bajo la mirada maternal de nuestra Reina de la Paz y acompañados de nuestro excelso patrón San Julián.

Desde este espacio invitamos a todos los jóvenes a que se acerquen, a que prueben, a que se encuentren y a que encuentren el Amor del Príncipe de la Paz en sus vidas.