Esta noche, los jóvenes de nuestra parroquia han vuelto a dejar todo para unirse en oración y alabanza a Jesús Sacramentado.
En este mes de febrero, las Madres del convento de San José de la Montaña les han abierto las puertas de su casa para disfrutar de este rato de intimidad con el Señor. Además, han tenido la gran suerte de escuchar el testimonio vocacional de la Madre Margarita, una joven valiente que lo dejó todo para llenar toda su vida de Dios.
Que San José interceda siempre por todos los jóvenes que buscan estar cerca del Señor y les ayude a descubrir su vocación, lo que el Señor quiere de ellos.



















