Os informamos tal como anunciamos en este mismo medio; a partir de mañana, jueves 16 de enero, la imagen de la Virgen de la Estrella, será trasladada a la ciudad de Córdoba, con objeto de proceder a su restauración, por lo que no estará expuesta al culto en su hornacina; estimándose la intervención un tiempo aproximado de entre 4 a 6 semanas. Perdonar las molestias y comunicaros que en la mayor brevedad posible, la imagen volverá a estar al culto y vista de todos.

 

La Hermandad, en el día de hoy, ha iniciado una campaña de recogida de donativos, destinados al adorno de claveles del paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno, para la madrugá del Viernes Santo 2020.
Os informamos que la misma irá recorriendo varios establecimientos de la localidad, con objeto de que la misma, esté presente en todos los barrios de Marmolejo; de cuya ubicación, iremos informando puntualmente. En la actualidad se encuentra en el supermercado autoservicio de Gabriel Ruiz Pastor, en calle Julio Vizcaíno, número 6; donde el que quiera puede hacer su aportación; hemos fijado un donativo de 1 euro.

Agradecemos por adelantado vuestra colaboración, a bien seguro sabemos que una vez más y con vuestra ayuda se podrá cumplir el objetivo marcado.

¡¡GRACIAS!! 

 

El próximo Domingo 12 de enero (el Domingo siguiente a la fiesta de la Epifanía), se celebra la Fiesta del Bautismo del Señor, terminando así el Tiempo de Navidad y comenzando el Tiempo Ordinario.

Llegó el Mesías delante de él y pidió el bautismo. El Bautista exclamó: “Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿tú vienes a mí?” (Mt 3,14).

 

Tal y como se informó y acordó en la pasada Asamblea General de Hermanos celebrada el día 5 de octubre de 2019, sobre la restauración de nuestra imagen de la Virgen de la Estrella, queremos comunicar lo siguiente. Una vez recibida la autorización por parte del Obispado de Jaén para llevar a efecto la misma y puestos en contacto con el escultor-imaginero D. Antonio Bernal Redondo, quien será el encargado de llevar a cabo dicho trabajo, os informamos que en breve se procederá al traslado de la imagen a sus talleres. 

Es nuestro propósito que estos trabajos se realicen en el menor tiempo posible para que pueda estar nuevamente de vuelta al Culto y devoción de todos, estimando inicialmente necesarias entre 4-6 semanas.

Igualmente os informamos que en un primer examen, el imaginero emitió un informe sobre el estado de la imagen y acciones necesarias a realizar para su perfecta conservación. Indicó que con el paso del tiempo, las policromías han ido perdiendo matices y tonalidades, presentando igualmente pequeñas pérdidas provocadas por los impactos de los alfileres. Así mismo, la imagen se ha deteriorado en sus articulaciones. Aún así, la imagen en general se encuentra en buen estado de conservación.

El trabajo de restauración consistirá en la realización de policromías nuevas, sin que por ello pierda su fisonomía y la eliminación de todos los daños indicados anteriormente. 

En los próximos días, por parte de esta Junta de Gobierno, se informará el día de su traslado, para que los hermanos, devotos y pueblo en general, tengan conocimiento de que durante algún tiempo, la Imagen no estará en su camarín.

Desde esta Junta de Gobierno agradecemos vuestra colaboración y entendimiento, ya que es deber de todos conservar el patrimonio de nuestra Hermandad.

Foto: Francisco Vicaria Rumín

El día 6 de enero se celebra la Epifanía (manifestación) del Señor y en el Evangelio se nos presenta el pasaje de los tres Reyes Magos que llegan a ofrecer regalos al Niño Dios.

El Sagrado misterio de la Epifanía está referido en el Evangelio de San Mateo. Al llegar los Magos a Jerusalén, éstos preguntaron en la corte el paradero del "Rey de los judíos". Los maestros de la ley supieron informarles que el Mesías del Señor debía nacer en Belén, la pequeña ciudad natal de David; sin embargo fueron incapaces de ir a adorarlo junto con los extranjeros. Los magos, llegados al lugar donde estaban el niño con María su madre, ofrecieron oro, incienso y mirra, sustancias preciosas en las que la tradición ha querido ver el reconocimiento implícito de la realeza mesiánica de Cristo (oro), de su divinidad (incienso) y de su humanidad (mirra).