En aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, ordenando que se empadronase todo el Imperio. Este primer empadronamiento se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a empadronarse, cada cual a su ciudad. También José, por ser de la casa y familia de David subió desde la ciudad de Nazaret en Galilea, a la ciudad de David que se llama Belén en Judea. Para empadronarse con su esposa María, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras estaban allí, le llegó a ella el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada.

En aquella misma región, había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turnos a su rebaño. De repente, un ángel del Señor se les presentó. La gloria del Señor los envolvió de claridad y se llenaron de gran temor. El ángel les dijo: «No temáis, os anuncio una buena noticia que será de gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre». De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios diciendo: «Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad».

La conmemoración de la llegada del Salvador no debe ser indiferente para nadie. Igual que los Magos de Oriente llegaron a Belén por un camino y volvieron por otro, nosotros estamos obligados a acoger a Cristo en nuestros corazones, en nuestros actos, en el rostro del prójimo, especialmente en el más necesitado.

Que María interceda, para que como ella hagamos realidad la casa de Jesús. Y como los pastores, vayamos a anunciar el Evangelio, para que también gocen de su alegría los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Porque Dios está con nosotros.

¡¡¡Feliz Navidad y próspero año nuevo!!!

El pasado Domingo, 26 de noviembre daba por finalizado el tiempo litúrgico de este año,  y nos preparamos para comenzar uno nuevo con el inicio del tiempo de Adviento.  Un tiempo de preparación y espera. , semana tras semana, con el encendido de  los cuatro cirios de la corona de Adviento debe de ser un reflejo de nuestra gradual preparación para recibir al Señor Jesús en la Navidad. Las luces de las velas nos recuerda que El es la luz del mundo que ha venido ha disipar las tinieblas. En este tiempo de Adviento podemos distinguir dos períodos,  en el primer periodo aparece con mayor relieve el aspecto escatológico y se orienta hacia la espera de la venida gloriosa de Cristo. En el segundo periodo se orienta más directamente a la preparación de la Navidad, se nos invita a vivir con más alegría porque estamos cerca del cumplimiento de lo que Dios ha prometido. Este año el tiempo de adviento dura del 3 al 24 de diciembre, y cada Domingo se irán encendiendo una de las velas que componen la corona un color por semana, el verde que representa la esperanza; el azul el espíritu de la vigilia; el morado representa la alegría por el anuncio del nacimiento de Jesús; y el blanco la presencia luminosa de Dios. Vivamos pues este tiempo de espera con gozo y alegría y preparemos para la venida del Redentor. Pinchando sobre la ilustración, puedes ver el "Itinerario de Adviento y Navidad 2017: Tómatelo en serio, esto no es un juego...publicado en la web de Diócesis de Jaén.

En la noche del pasado Domingo, 17 de diciembre, tercer Domingo de Adviento, llamado de Caudete, "Alegrense siempre en el Señor", nuestra Hermandad celebro un año más y por octava edicion, la Exaltacion de la Navidad, en este año el honor de plocamar la venida del salvador fue de Dª. Bartoli González Merino, quien ante un salon a rebozar, deleitó a los presentes con una catequesis bellisima, palabras de una exaltacion con un mensaje de esperanza para anunciar la Navidad, palabras de amor y musica se mezclaron durante el acto, nuestro máximo agradecimiento a la exaltadora por sus palabras; y desde esta Hermandad desear a todo nuestro pueblo una Feliz Navidad y un prospero Año Nuevo. Para ver las imágenes de la Exaltación, pinchar sobre la foto.

Cáritas dedica este año su habitual Campaña de Navidad a profundizar en la invitación que viene difundiendo en los últimos meses de tomar parte activa en la construcción de una sociedad más justa. Para ello, bajo el lema “SÉ PARTE de la solución contra la pobreza”, se va a aprovechar el tiempo litúrgico del Adviento y la Natividad del Señor para anunciar un mensaje de esperanza y convocar a todos a ser parte de la acción de Cáritas contra la pobreza y la desigualdad.

El pasado Domingo, día 17 de diciembre, coincidiendo con la celebración de la octava edición de la Exaltación de la Navidad, un año más nuestra Hermandad, quiso sumarse a la invitación que por parte de Cáritas hace para este tiempo; y a través de nuestra Presidenta, se realizo la entrega a Cáritas de Marmolejo de un donativo para dicha causa. Es así que una vez más nuestra Hermandad, cumple con sus objetivos de colaborar y ayudar en lo posible a los más necesitados.

El próximo viernes, 8 de diciembre, la Iglesia celebra la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, Patrona de España. Durante los días previos, concretamente el 5, 6 y 7 de diciembre, tendrá lugar en nuestra Parroquia un Triduo en honor a la Inmaculada Concepción; los mismos comienzan a las seis y media de la tarde con el rezo del Santo Rosario, los ejericios propios del Triduo y la Santa Misa.