El día antes de culminar su entrega a Dios y a los hermanos, muriendo en la cruz, Jesús, durante la última cena con sus discípulos, quiso dejar un memorial de su obra de salvación instituyendo la Eucaristía. Durante la celebración, pide a los discípulos que renueven aquel gesto y aquellas palabras en memoria de su vida entregada por amor. Con las palabras “haced esto en memoria mía”, confía a la comunidad cristiana el encargo de reunirse con asiduidad para celebrar este misterio de amor y comunión.

La Eucaristía es, por tanto, para el cristiano, el memorial del amor de Dios hacia cada ser humano, que se manifiesta en la entrega de su Hijo Jesucristo. Al participar con fe en la celebración eucarística nos unimos profundamente a Cristo y recibimos de Él la fuerza y el amor necesarios para vivir nuestra entrega generosa y servicial a los hermanos. En cada Eucaristía, actualizamos sacramentalmente este misterio de amor, pero un día al año, el día del Corpus Christi, lo hacemos con una especial solemnidad. Por eso, en esta jornada, la Iglesia celebra también el día de la Caridad, puesto que anunciamos y celebramos con profunda fe que de la Eucaristía mana la fuente de todo amor y santidad.

La Iglesia, inundada de alegría, adorna, canta, proclama y adora a Cristo muerto y resucitado en el sacramento de la fe y de la comunión. Él es el origen, camino y meta que puede dar sentido a toda existencia humana y que muestra la vocación a la que es llamado todo cristiano. Jesús nos da realmente su Cuerpo y su Sangre, verdadero maná, que alimenta nuestra vida y la llena de sentido nuestra peregrinación por este mundo hacía la patria celestial. Al recibir al Señor, recibimos el don de la comunión para vencer el virus de la división y el don del amor para hacer frente a la pandemia de la indiferencia.

Fuente: Conferencia Episcopal Española (2020). Recuperado de: https://www.conferenciaepiscopal.es/mensaje-con-motivo.../

 
 
Imagen: Raúl Berzosa.
 
 

MIÉRCOLES, 2 DE JUNIO:

- A las 20:00 horas (8 de la tarde), en la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz, Eucaristía y Triduo al Santísimo Sacramento.

JUEVES, 3 DE JUNIO:

- A las 20:00 horas (8 de la tarde), en la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz, Eucaristía y Vigilia del Corpus de la Adoración Nocturna.

VIERNES, 4 DE JUNIO:

- A las 20:00 horas (8 de la tarde), en la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz, Eucaristía y Triduo al Santísimo Sacramento.

SÁBADO, 5 DE JUNIO:

- A las 12:00 horas (12 de mediodía), Repique de campanas anunciando la Solemnidad del Corpus

- A las 20:00 horas (8 de la tarde), en la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz, Eucaristía vespertina de la Solemnidad del Corpus.

DOMINGO, 6 DE JUNIO:

SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI

- A las 10:00 horas (10 de la mañana), en la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz, Eucaristía, Exposición del Santísimo y ofrenda de flores con los padres y niños que han celebrado su Primera Comunión este año.

- A las 11:30 horas (11 y media de la mañana), en la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz,: Eucaristía para el pueblo en general. Seguidamente habrá Exposición del Santísimo.

 

 

Hoy 24 de Mayo, la Iglesia conmemora una vez más, a la Santísima Virgen, bajo su advocación de María, Auxilio de los Cristianos.

Una vez más le pedimos a nuestra Madre que interceda por todos los enfermos y fallecidos, así como por sus familiares en esta pandemia que venimos sufriendo.

Madre y “Reina de los Cristianos”

Que orgullosos todos acudimos a Tí

Guíanos, Protégenos y Adviértenos de los peligros

Danos tu mirada del camino correcto

Y enséñanos amar como lo haces Tú

 

Un solo Dios en tres Personas: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Un misterio es todo aquello que no podemos entender con la razón. Es algo que sólo podemos comprender cuando Dios nos lo revela.

El misterio de la Santísima Trinidad -Un sólo Dios en tres Personas distintas-, es el misterio central de la fe y de la vida cristiana, pues es el misterio de Dios en Sí mismo.

Aunque es un dogma difícil de entender, fue el primero que entendieron los Apóstoles. Después de la Resurrección, comprendieron que Jesús era el Salvador enviado por el Padre. Y, cuando experimentaron la acción del Espíritu Santo dentro de sus corazones en Pentecostés, comprendieron que el único Dios era Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Los católicos creemos que la Trinidad es Una. No creemos en tres dioses, sino en un sólo Dios en tres Personas distintas. No es que Dios esté dividido en tres, pues cada una de las tres Personas es enteramente Dios.

Padre, Hijo y Espíritu Santo tienen la misma naturaleza, la misma divinidad, la misma eternidad, el mismo poder, la misma perfección; son un sólo Dios. Además, sabemos que cada una de las Personas de la Santísima Trinidad está totalmente contenida en las otras dos, pues hay una comunión perfecta entre ellas.

Con todo, las personas de la Santísima Trinidad son distintas entre sí, dada la diversidad de su misión: Dios Hijo-por quien son todas las cosas- es enviado por Dios Padre, es nuestro Salvador. Dios Espíritu Santo-en quien son todas las cosas- es el enviado por el Padre y por el Hijo, es nuestro Santificador (viene de la web Catholic.net).

...De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento, que resonó en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse... (Hechos de los apóstoles 2, 2-3).

La fiesta de Pentecostés conmemora la llegada del Espíritu Santo a los discípulos de Jesús, después de la Ascensión. Y, tal como lo prometió, el Maestro no les dejó solos. La promesa del Señor se cumple y la Iglesia comienza a caminar con pujanza gracias al influjo del Espíritu. Los apóstoles, hombres sencillos, pescadores del lago, se convierten en doctores de la fe y predicadores de la Palabra. Ese es el gran milagro de Pentecostés. El Espíritu Santo continúa acompañando a la Iglesia en su, siempre, muy difícil andadura. Pero ahí está...recordando que el amor es camino y meta para salvar al mundo.